En este blog se ofrecen algunas experiencias personales y con amigos de diferentes viajes, tanto transoceánicos como de un solo día. Y es que para viajar no hay que sacar ningún billete de avión, a veces a 5 kilómetros de tu casa existen terrenos inexplorados que siempre guardarás en el recuerdo.

domingo, 29 de julio de 2012

Día 22. Un día de transición

El día ha sido muy tranquilo. Nuria y Nacho se han marchado temprano hacia el aeropuerto. Dirección: Kuala Lumpur. Yo me he levantado un poco más tarde que de costumbre, no tenía grandes planes para hoy. Eso sí, el despertar ha sido muy bueno, pues el desayuno estaba incluido en el precio de la habitación y después de muchos alojamientos roñosos de polvo y telarañas, ayer nos dimos un homenaje, hotel con piscinita. Con la relajación de no tener nada que hacer y mi carácter habitual la mañana ha transcurrido parsimoniosa. El chapuzón de primera hora ha servido de contraste con el paseo a pie por la ciudad bajo un sofocante calor húmedo. Lástima no haber invertido el orden. Por la acera y buscando siempre la sombrita he caminado más de media hora haciendo caso omiso a las ofertas de los reiterativos taxistas: Tuk tuk, Sir!!

Día 21. Los mercados de Phnom Penh

Mercado ruso de Phnom Penh
Hoy, viernes 27 de julio era un día para disfrutar de la ciudad pero de otro modo. Pasada ya la visita obligada a los lugares emblemáticos que aparecen en las postales para la jornada nos íbamos a regalar una noche en un cómodo hotel con piscina y una gran habitación con algunos lujos, entre ellos unas chanclas de abercrombie que me vinieron de perlas para ir a darme un chapuzón a la piscina. Antes, al dejar otro de los guesthouse que ocupan mi curriculum mochilae quisimos inventar buscando un sitio si cabe más original que el del día anterior.

Día 20. Una cena muy étnica

-¿Me subes?  -Ya somos dos
Esta mañana nos hemos levantado con ganas de aprovechar el día. Para ello, es preciso un buen desayuno, aunque las costumbres españolas tiran mucho, y por eso nos ponemos a buscar un lugar donde al menos podamos tomar pan y café. No muy lejos del guesthouse, el Happy11, llama nuestra atención un restaurante muy concurrido, pero eso sí, la clientela, de Phom Penh de toda la vida. Pero si una cosa nos atrajo la curiosidad

sábado, 28 de julio de 2012

Día 19. ¿Dónde está el lago?

Vehículo habitual en la circunvalación de Phonm Penh
Hoy, miércoles 26 de julio abandonamos Siem Reap. Nuestra idea era la de permanecer por algún tiempo más por aquí. Sin embargo, la corrupción que el turismo masivo e incoherente ha provocado en la ciudad hacen que todo el misticismo de sus templos se pierda rápidamente dando un paseo por sus calles, que en poco difieren de un Torremolinos de turno.

miércoles, 25 de julio de 2012

Día 18. Angkor Wat y los niños políglotas


Ayer, después de las no 16 horas que anotaba en mi crónica anterior sino 18 finalmente, llegué a Siem Reap a las 2 de la madrugada, destrozado y sin alojamiento asegurado. Así, al bajar del autocar una legión de conductores de tuk tuk nos asaltó para conseguir una carrera y quizá una comisión en el guesthouse de turno. Yo, en principio, había acordado quedarme con los australianos. Sin embargo, tras llegar al hostal donde nos llevó uno de esos particulares taxis descubrí que no quedaban habitaciones y que la última, la de mis amigos no podía hacerse de tres como nos habían ofrecido.

martes, 24 de julio de 2012

Día 17. 16 horas de autobús no son para tanto

No tomé muchas fotos hoy, pero esta serviría de resumen
Al escribir este titulo no sé si ponerlo entre comillas dando a entender la ironía del mismo o no, porque ya me he acostumbrado. De nuevo aprovecho un nuevo y maratoniano trayecto en autobús para redactar mi crónica, a pesar de que esta larga jornada aún no ha terminado para mi. Ya son 14 horas en la carretera - aún me quedan al menos 2- después de despedirme de Laos con un kop jai (gracias) y esperar con impaciencia para contemplar una de las 7 maravillas del mundo, los Templos de Angkor, en Camboya.

Día 16. 4000 islas y una feria


Por los caminos de una isla
Sin apenas tiempo para descansar a las 8 ya estaba en pie, pues a pesar del cansancio, la noche anterior había gestionado mi visita a las 4000 islas y el único servicio salía a las 8.15. Los australianos no tuvieron la misma fuerza de voluntad y se quedaron durmiendo. Sofía, la chica portuguesa, aunque lo dudó, finalmente también decidió unirse a la excursión. El viaje en una de esa ya tan familiares furgonetas turísticas dura casi dos horas. Llegamos a Ban Nakasang, una especie de puerto fluvial donde teníamos que tomar el bote para poner pie en uno de esos miles de islotes.